El día que Alonso mandó cerrar la boca
Cuando casi se han cumplido veinticuatro horas desde que Fernando Alonso se adjudicara matemáticamente el Mundial de Fórmula 1, aún existen periodistas que se preguntan el sentido de los gestos que el asturiano realizaba con sus manos tras cruzar la línea de meta.
La respuesta se puede encontrar en una entrevista previa al Gran Premio de Brasil que le hicieron al ya Campeón y que diversos medios de comunicación publicaron el pasado Sábado.
¿Quién puede alegrarse de que no gane?Mucha gente y a esos les dedicaré las alegrías y los gestos que haga cuando consiga la victoria. No me alegro entonces por mis seguidores, que ya sé que se alegran, sino por esta gente.
Ciertamente, el tono que ha empleado Alonso en las declaraciones que ha efectuado durante esta temporada no tiene nada que ver con el que utilizaba en la temporada anterior cuando contaba con un coche muy inferior y con opciones remotas de podio en las carreras. Ha entrado al trapo en toda polémica que le ha rozado, directa o indirectamente, y ha contado con el beneplácito de la prensa nacional que siempre ha minimizado la relevancia de sus declaraciones.
Para muestra, un botón. En el artículo que Jon Agiriano le dedica al Campeón en El Diario Montañés, se puede extraer el siguiente párrafo:
Comenzó por afilar su carácter de competidor, para lo cual tuvo que deshacerse de todos los restos de inocencia y de piedad que le quedaban como rescoldos de la infancia. En su lugar, comenzó a aprovisionarse de frialdad, valentía, confianza en sí mismo y ese orgullo -a veces recóndito y otras tan explícito que se confunde con la soberbia- de casi todos los grandes campeones. Así se explica que Alonso se atreva de vez en cuando a perdonarnos la vida a los periodistas, a polemizar con el mismísimo Michael Schumacher o a desdeñar en público a un compañero y compatriota como Pedro Martínez de la Rosa -le llamó «el cuarto piloto de McLaren»- por un comentario de éste durante la retransmisión de un Gran Premio.
No es casualidad que la soberbia del asturiano se haya hecho notar cuando se ha visto poderoso en la pista: Es cuando uno gana cuando puede acallar las críticas recibidas. No obstante, acordarse primero de los que no te han apoyado tras un logro tan importante como la consecución de un Campeonato Mundial de Fórmula 1 es algo en lo que un campeón de la talla de Alonso no debería caer.
